La marcha terminó rápido por los incidentes, entre la resignación por el resultado de la votación y pases de factura a la CGT


Fue una movilización más breve de lo esperado por el desalojo de la plaza a media tarde por parte de la Policía Federal y con cierto clima de resignación, por la perspectiva favorable al oficialismo que había a esa altura de cara a la votación de la reforma laboral que se concretaría unas horas más tarde dentro del Palacio, en el recinto del Senado. Los incidentes que se iniciaron poco antes de las 16 en el vallado sobre Entre Ríos y la represión con gases, balas de goma y camiones hidrantes dispersaron la protesta.
Columnas de sindicatos, agrupaciones políticas y organizaciones sociales se concentraron desde el mediodía en la zona del Congreso, frente a un fuerte operativo policial con cortes en Entre Ríos, Callao, Mitre, Hipólito Yrigoyen, Combate de los Pozos y Riobamba, lo que impidió a los manifestantes llegar hasta el Congreso, donde desde las 11 se desarrollaba la sesión. El quórum holgado con ayuda de senadores radicales, del PRO y otros que responden a gobernadores confirmaba que el oficialismo tendría los votos para aprobar el proyecto.
Entrada la tarde, sobre Rivadavia confluían los militantes de La Cámpora y agrupaciones de izquierda con gremialistas de la UOM, Camioneros y las dos CTA. Del otro lado de la plaza, sobre Yrigoyen, se ubicaron las organizaciones sociales como el MTE, Barrios de Pie y el Movimiento Evita, otros sindicatos y el Movimiento Derecho al Futuro, liderado por Axel Kicillof.
Sobre el sector más cercano a Entre Ríos arrancaron los incidentes. Ante el avance de los efectivos, la mayoría se replegó y desconcentró por las calles laterales. En ese momento había columnas que todavía avanzaban por Avenida de Mayo hacia la plaza. Un grupo arrojó piedras, armó bombas molotov e incendió contenedores de basura. Hubo cuatro policías heridos y el número de detenidos seguía creciendo al caer la noche.
“Es el mismo proyecto de Martínez de Hoz: si se ponen en juego las indemnizaciones, las horas extras y las vacaciones, es decir, todo lo que se fue construyendo a lo largo del tiempo, no va a mejorar la situación de ningún trabajador”, aseguró Kicillof en la Plaza, acompañado por la vicegobernadora bonaerense Verónica Magario, los ministros Carlos Bianco, Gabriel Katopodis, Andrés Larroque y Walter Correa, intendentes del MDF y el diputado nacional Juan Marino.
“Quienes promueven esta ley nos dicen que el problema de nuestro país es que es muy caro despedir trabajadores: deberían explicárselo a los 296 mil despedidos en los últimos dos años por responsabilidad de Javier Milei”, completó el gobernador, que se fue antes de los disturbios.
“Con Milei revivimos lo que en 2017 sufrimos con Macri, como dijo Cristina en su momento: si el Congreso está vallado, si se reprime en las calles, nada bueno para los y las trabajadores está tratándose adentro”, cuestionó Mayra Mendoza -intendenta de Quilmes-, en la esquina de Montevideo y Rivadavia en donde también protestaron Paula Penacca, Lucía Cámpora y otros referentes de la organización conducida por Máximo Kirchner.
“Es una marcha que se ha desvirtuado. La CGT quería reclamar genuinamente y en paz social. Lo íbamos a hacer con el control de la situación. Esto ha sido armado”, apuntó Jorge Sola, cosecretario general de la CGT. Hugo Yasky, de la CTA, también habló de presuntos infiltrados.
Diputados como Teresa García, Carlos Castagneto y Luis Basterra salieron de la plaza y regresaron al Congreso cuando arrancó la represión. Más tarde, otros legisladores de Unión por la Patria como Juan Grabois y Lorena Pokoik se enfrentaron con un grupo de policías sobre la calle Lima para reclamar por la detención de militantes del MTE y otras agrupaciones.
Mientras duró la marcha hubo catársis y pases de factura a la CGT. Militantes de izquierda y organizaciones sociales reclamaron la convocatoria a un paro y diputados del peronismo también lanzaron críticas por lo bajo. “Negociaron la de ellos y desarmaron la protesta”, apuntó un referente de Unión por la Patria en alusión a las concesiones del Gobierno vinculadas a las cajas de los gremios, mientras apuraba el paso hacia el Palacio.
Fuente: www.clarin.com



